lunes, 8 de agosto de 2011

Piérdete conmigo


Me naces de la noche, forma de luz exacta. Tus cejas irrumpen mi camino y yo me rindo como quien se cuela por primera vez en la privacidad del mar, y se inunda, y se mece, y se hipnotiza.
Desprende mi hoja del árbol seco, acartonado, y con tu soplo de marea impulsame a tu lugar, a esa inmensidad cubierta de aliento dulce y chispitas cristalinas; floreceme con tu agua de sal, sedúceme con tu arena y escondeme ahí donde solo tu sepas.
No pretendo esperarme a encontrarnos en alguna de tus siete vidas, tengo desde hace tiempo el rico antojo de reanudar mi vida. Víveme desde hoy de entre mis sueños, exísteme...

miércoles, 3 de agosto de 2011

Mi encuentro conmigo

"El mejor y mas rico miedo es el que aparece después de haber agotado internet, tus libros y el refri y no te queda mas remedio que encontrarte contigo mismo; enzarzarme, entenderme, esclarecerme para comenzar a Existirme"

Expectativas



Mi destino no se encuentra en el final de los tiempos; aquí y ahora es el principio de lo tangible de mis sueños. Propuesto de manera en que necesite de los otros sin saberlo, sin pensarlo, sólo sintiéndolo. Lo suficientemente meticuloso para expandirme en mi espontaneidad, inherente siempre a mis sentidos... embarcar mi camino.

martes, 8 de marzo de 2011

La mini no es moda, es un estado de ánimo


















William: Me parece algo ...surrealista que yo te pueda ver desnuda.
ANNA: ¿Qué tienen los hombres con la desnudez? Sobre todo con los pechos. ¿Cómo pueden interesarles tanto?.
WILLIAM: bueno...
ANNA: En serio. No son sino pechos. La mitad de la población del mundo los tiene. Son para lactar. Tu madre los tiene. Has visto miles de ellos.
¿Por qué tanto lío?
WILLIAM: Francamente, no lo entiendo. Déjame ver un momento (mira dentro de la sábana y sonríe) No. No lo entiendo.
En un lugar llamado Notting Hill

Con el pretexto del día Internacional de la Mujer dejo salir solo por un momento mi sentimiento feminista y me enojo, de igual modo por un breve tiempo, con los hombres.

Temprano ayer veía una fotografía de un movimiento sesentero del DF donde varias mujeres estilizadas, piernas largas se manifestaban por las calles en minifalda y carteles que decían cosas como “para usar midi, hay que ser midi-ocre”, “la mini es anti-sexo”, “La mini no es moda, es un estado de ánimo” y muchos otros que no se dejan ver. Para ir acorde a la mañana mientras me cambiaba vi una falda mal parada que tengo hace mucho tiempo; decidí ponérmela sin pensarla mucho y sin poner atención en el espejo a mis piernas cortas y flacas, era solo un gusto que me daba. Salí a la calle y en el camino a la escuela niños, jóvenes y señores se detenían a verme pasar (no a mí, a mi falda), algunos carros pitaron e incluso alcancé a escuchar algunos comentarios raspas y ahora pregunto ¿Qué gran lio se tienen los hombres con las piernas, los pechos, la espalda?. Yo pensaba sinceramente que vivía en una sociedad avanzada, abierta en cierto sentido y moderna, hasta escuchar “sopla viento, sopla” como si este señor nunca hubiera visto unas nalgas en su vida; lo mismo para los que me conocen, si no me pongo shorts es porque no existe ninguna diferencia entre verlas en un día de alberca o de playa a verlas en plena ciudad.

Aclaro que no hablo por aquellas mujeres a las que les hace el día recibir piropos y que cuando les pitan, gritan o ven, no dejan de manifestar su gusto. Hablo por aquellas a las que nos hace sentir femeninas una falda, así como nos hace sentir un labial rosa, una trenza en el cabello o ropa interior que combina: floreada, de encaje, rosita o el color favorito. Y así como somos libres en pensamiento deberíamos serlo en acción, no debería existir un impedimento para dejar que respiren nuestras piernas, nuestra espalda o el pecho con un escote (discreto o prominente te lo dejo a tu gusto). El espacio se invade por miradas fijas y por faltas de respeto, ¿Dónde queda entonces la libertad de la mujer para vestir como quiera?.Lo mío ayer fue para seguir con mi idea mañanera, pero no siempre se necesitan pretextos, hay días en que una se siente tan bien y tan animosa que le vale milonga dejar verse las piernas flacas, los pechos planos y la espalda maltratada por el sol; habrá ocasiones en que lo haga porque se me pegue la gana y me gustaría decir que lo pensaré dos veces a la próxima que vea una falda o un vestido mal parado en mi closet, la verdad es que lo pensaré menos, será mi modo de hacer mi lucha, manifiesto mi descontento con todos aquellos comentarios que se salen de lugar por parte de los hombres desosos, urgidos y calientes.

Ahora me doy cuenta cuanto retrocedemos en cultura, será necesario que tomar la bandera sesentera nuevamente, salir a la calle y luchar por nuestra feminidad. Hasta el día en que llevar una falda o un vestido sea igual que traer un pantalón ajustado(como tantos hombres usan también) y no cause tanto revuelo en la calle y la mirada sea normal, ese día empezaré a luchar por cualquier otra libertad que me haya sido robada.

lunes, 7 de marzo de 2011

Otra vez a las andadas...















Ya no eres más risa de mañana; renaces de la noche y eres luna flagelada.
Reconstruyes todos los espacios aprendiendo a respirar, exhalas los placeres y succionas de la atmosfera la serenidad.
Inherente un suspiro ácido te brota de los dientes, peligroso se traslada en lo sombrío por entre los motores de los carros, con los ladridos de perros, de prisa por las líneas blancas de las calles; viaja de polvo a cable y de cable a poste se suaviza entre la marea de luz. A paso inconsciente negocia con los objetos, atravieza la pared y como aura acalorada me toca la planta del pie, se cuela entre los dedos, en el pequeño espacio de piel y uña, penetra por mis arrugas ciñendo mi anchura de vientre a corazón. Lo aligero con mi sangre y ciertamente sabrás ya no es ácido, se ha transformado entero en aliento verde de lluvia, se ha clavado en mi lengua como cítrico y me escalda, suavecito y pasajero, hasta el quinto sueño.